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Entonces decidió hacerlo, se levantó mientras él dormía, después de haberse escurrido entre sus muslos como cada noche salió de la habitación con una gran paciencia y procurando no dejar escapar el menor murmullo de la puerta de la recamara, levantó cada una de las prendas que habían dejado en la habitación contigua, con la misma lentitud con la que recorrió su piel apenas una hora antes, fue vistiendo cada una de sus partes desnudas, el frío comenzaba a provocar que temblaran sus labios, pudo notar la temperatura de aquella madrugada inmediatamente después de abandonar la cama, el calor en el que se dejaban envolver cada noche era suficiente para mantener la habitación cálida hasta la mañana siguiente, también temblaban las manos, de nervios, de desesperación y de miedo, pero no de arrepentimiento. Salió por fin de la casa, sintió en el momento paz, no sabía que sería la última vez en muchos años que lograría albergar ese sentimiento en su alma. Caminó hasta que en las calles comenzaban a verse los transeúntes que caminan por las mañanas, levantó la mano a la primera imagen de un taxi que alcanzó a ver entre la niebla y pidió al conductor que la llevara a la terminal de autobuses, el caminó le pareció largo, se dio cuenta lo mucho que había caminado en sentido contrario a su destino, como escapando de lo que decidió, regresaba con Antonio, él la protegería de sí misma, como no supo hacerlo Matías, no por falta de atención, a Matías lo conocía de unos meses, Antonio en cambio podía leerla en todas las formas que adquiría, no era una interrogante, todo lo contrario, parecía en ocasiones que la provocaba para que actuar en cierta forma. En ocasiones terminaba en situaciones que le parecían inducidas por él, a veces, por ejemplo, con un gesto ella sabía lo que él quería y después de un tiempo ella llegaba a pensar en que podía controlarla con la mirada, como dicen que hacen las serpientes, en momentos como estos necesitaba a alguien que la manejara como una marioneta, sólo así podía protegerse a ella y a Matías de ella.

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