3

Sentía la boca seca. Esa sensación le era familiar, tomó el tercer vaso de agua pero estaba caliente, absorbió todo su contenido mientras la invadía una extraña sensación de satisfacción que le humedecía la garganta y que al mismo tiempo le secaba aún más el paladar. Miró a su alrededor sin saber que hacer, lo único que le había importado por largo rato era satisfacer esa sed infernal y ahora que lo había logrado tenía que continuar con las diligencias, sin embargo no sabía por donde comenzar.
Salir de la habitación que rentó la noche anterior para recorrer primero la zona comercial, para ver si se encontraba con algún conocido que pudiera confirmar que había regresado y así ir directamente a la vieja casa de sus abuelos, porque ese era el único lugar que lo llamaba a regresar, después de encontrarlo todo comenzaría a fluir, no tenía nada preparado para decirle cuando lo encontrara nuevamente, aunque a veces caminaba en la calle pensado diálogos entre él y ella, frases que se contestaba a sí misma; pero sería una mala idea si algún amigo, peor, si alguna amiga de él le advertía que también ella había regresado. Pero no quería llegar así nada más, necesitaba un motivo, como si la desazón en la que la abandonó no fuera suficiente, como si el ir y venir de los años pensando en él  no fueran suficientes, como si la cicatriz en la palma de la mano que le dejó con el cuchillo no se hiciera cada vez más profunda.


No hay comentarios.: